Cáncer de mama, no vivir con miedo sino con precaución

Segunda y última parte
Por Carmen Gómez

México, D.F., 8 de noviembre (Redacción Mundo de Hoy).- A pesar de que el cáncer de mama sigue cobrando un porcentaje elevado de vidas, los avances en la ciencia médica están permitiendo que muchas se salven. El panorama no es siempre desalentador, el Doctor Juan Alejandro Silva, Jefe de Oncología Médica del Hospital de Oncología del Centro Médico Nacional Siglo XXI del IMSS  y miembro de la American Society of Clinical Oncology, informa sobre los beneficios que ofrecen los tratamientos de última generación y sobre las ventajas de vivir con precaución y no con miedo.

Muchas de las neoformaciones de la mama son benignas, en cuanto a los tumores los hay benignos y malignos, los primeros tienen como característica el que sus límites están perfectamente circunscritos, tienen movilidad y desplazamiento en los tejidos que  le rodean y generalmente no invaden los tejidos vecinos ni a los ganglios linfáticos de la cadena axilar, mientras que los malignos sí invaden los tejidos vecinos, sus límites son difusos y pueden recidivarse después de su extirpación.

“Muchas bolitas son producto de un problema que se llama mastopatia fibroquística, ¿qué significa esto? Es una especie de reacción normal no maligna del tejido mamario que forma la leche, los ácidos donde se forma la leche y los conductos que dirigen la leche,  ahí es donde pueden nacer los tumores y las hormonas pueden influir en ellos y a veces producir una especie de inflamación como retención de líquidos y que se relaciona con el período menstrual, digamos que eso es dentro de lo normal. Las mujeres que tiene  mastopatia fibroquística, que es una enfermedad común, tienen como sensación de pesadez o dolor unos días antes de que vaya a venir su regla y todavía dura unos días después de que pasó la regla, luego de este período ya no deben de palparse.

Es indispensable que la paciente sepa que no se le  puede someter a una cirugía si no se hace previamente un estudio. Nosotros como oncólogos tenemos la orientación de una mastografía y la complementamos con un ultrasonido, pero definitivamente no es lo mejor entrar a ciegas a un quirófano”, advirtió el doctor Silva. Aunque en ocasiones los ginecólogos subestiman el hecho de que ciertas anomalías benignas no provocan daños a largo plazo y consideran que no necesitan ser extirpadas, el doctor Alejandro Silva previene sobre algunas de estas tumoraciones y recomienda que las pacientes se sometan a una cirugía sencilla pues podrían transformarse en malignas.

“Hay un problema relativamente común que ese sí requiere atención quirúrgica, digamos que la mastopatia fibroquísitca es un problema que va a acompañar a la mujer hasta que ya no produzca hormonas, es decir, hasta la menopausia, ahí lo importante es que el médico oriente a la paciente a la autoexploración, a conocerse y a disminuir el grado de ansiedad y miedo que esto produce y a dar medicamento para que las molestias sean menos intensas pues hay mastopatias que van desde el grado leve, moderado, o intenso que interfiere con la vida de la mujer, para cada una de ellas hay un tratamiento y una recomendación, pero parte de ello es que la mujer no viva con miedo sino con precaución.

Sin embargo existe una  tumoración no maligna que es recomendable extirpar porque un porcentaje de ellas se pueden transformar con el tiempo en malignas, es el fibroadenoma. Es una bolita bien determinada, pero no es un cáncer, es un tumor benigno que requiere un acto quirúrgico sencillo. Otro tipo de problema relativamente frecuente se conoce como  hiperplasia típica, que es una inflamación de los conductos mamarios que están llegando al pezón, entonces se puede producir un cierto líquido a través del pezón. Lo importante ahí es que se puede hacer un lavado y mediante éste observar si las células están demasiado inflamadas, pues una inflamación crónica de esos conductos puede desarrollar un cáncer de mama. La hiperplasia es ya una inflamación crónica que ha ido deformando a las células y pueden convertirse en cáncer, cuando eso sucede se puede dar una pastilla que impide que se genere un cáncer, pero la secreción del pezón tiene que ser analizada por un oncólogo”, explicó el experto.

“No debe ser tomado como una norma, pero uno de los problemas que tenemos es que los tumores malignos son indoloros, esto causa dos problemas: que los subestime el médico y que lo subestime la paciente. Cuando una mujer no se presta atención y llegan aquí con tumores de 5 ó 6 centímetros nos preguntamos por qué se dejaron tanto. Nos damos cuenta de que una parte es porque la dama no le prestó importancia, otra porque se pierde en su trabajo y tiene tantos cosas que hacer y otra porque no le hacen caso en su casa, la familia a veces no comprende la gravedad del problema.  En otras ocasiones  va con el médico pero este subestima, le dice que es una bolita de grasa, un ‘quistecito’, le pide que vaya en tres meses, que se tome un antiinflamatorio, y, definitivamente, esa no es la mejor conducta. Cuando una mujer se detecta una bolita tiene que ir con el médico y si éste no le recomienda hacerse una mastografía, ella debe insistir. Creo que tiene que interactuar con el médico”, agregó el médico.

El oncólogo explicó que el desarrollo de cáncer de mama se divide en 4 etapas.

1.- Tumor menor, alrededor de 2 centímetros, cuya probabilidad de curación es del 85%

2.- Tumores  de entre 2 y 5 cm., con 65% de probabilidad de sanación.

3.- Tumores mayores de 5 cm., cuya probabilidad de curación es de 45 a 50 %

4.- Cuando el tumor ya no está solamente en la mama sino que se encuentra en el pulmón, en el hueso, en el hígado, etc., ya avanzó, se diseminó a otros lados diferentes de donde nació. Un paciente con un tumor en esta etapa tiene de 10 a 15 %  de posibilidades de estar viva a 5 años.

El doctor hizo hincapié en los beneficios que han dado a las pacientes los avances científicos en la materia, ya que hace 5 años el 65 por ciento de las pacientes eran diagnosticadas con cáncer de mama en etapa 1 y 2; actualmente, sólo el 10 por ciento de las mujeres con esta enfermedad se encuentran en etapa 1, el 45 por ciento en etapa 2, el 35 por ciento en etapa 3 y  7 a 10 por ciento, en etapa 4, que son por lo general mujeres que se dejaron o no se dieron cuenta. 

“Hay avances en los tratamientos, técnicas de cirugía cada vez menos agresivos y que permiten que hayan menos amputaciones. El conservar la mama de una manera estética es un punto importante cuando se puede, dependiendo el tamaño del tumor. Existe una técnica que se llama Ganglio Centinela con la cual ya no le quitan a todas las mujeres los ganglios de la axila que antes le podían producir ciertos efectos en su brazo, inflamación, disfuncionalidad del brazo, etc., sino que ahora se inyecta una sustancia que en caso de que marque, hay que hacer la cirugía, pero si no marca, no es necesario. Esto hace que sea mucho más funcional, y créanme que con una cirugía estética y si no se requirió actuar sobre la axila, es un mundo aparte”, señaló el Dr. Silva.
 
Una de las cualidades que caracteriza al doctor Alejandro Silva es el afán que tiene de enfocarse en el aspecto positivo de las cosas que tiene a la mano, y eso es algo que sus mimas pacientes sostienen pues han sido beneficiarias directas de esta virtud. El oncólogo considera que los avances científicos y tecnológicos permiten prolongar la vida y la calidad de esta.

Radioterapia

“En el caso de la radioterapia tenemos cada vez técnicas de radiación más específicas que llegan al sitio exacto y que dan muy pocas molestias. Ya no es como antes que se quemaba la piel, que muchas mujeres tenían problemas locales serios. La radiación es como una forma de energía que quema a las células malignas en el sitio nada más donde se da, un efecto local también tiene efecto sobre las células normales, pero toleran bien éstas. Hay técnicas cada vez más precisas para actuar sobre los sitios específicos y afectar menos a las células normales”, explicó el experto.

Quimioterapia

“En cuanto al tratamiento de quimioterapia hay un desarrollo importante de moléculas nuevas, de medicamentes nuevos con más efectividad y menos efectos tóxicos de tal manera que actualmente la gran mayoría de mujeres pueden seguir en el 80% su vida normal a pesar de estar en quimio. Antes se identificaba la quimioterapia como un tratamiento demasiado agresivo. El cabello sigue siendo un costo alto, pero vuelve a crecer, pero ya en las molestias de desgaste físico, decaimiento, náusea y vómito o infecciones agregadas, tenemos medicamentos sumamente potentes para poder contrarrestar los efectos de los tratamientos de quimio”, reiteró.

Tratamiento con hormonas

“El tratamiento con hormonas inactiva a los estrógenos, es un tratamiento ya bien complementario a la quimio o hasta sustitutivo a ésta. Hay que recordar que al menos el 95 por ciento de los estrógenos son producidos principalmente por los ovarios, estas hormonas son las que hacen que una mujer tenga períodos menstruales, actúan sobre las células de los conductos mamarios de los ácidos y  pueden, en un estímulo constante, inducir a la producción de un cáncer. Por eso nosotros no damos de manera indiscriminada estrógenos a todas las mujeres.

Gracias a la quimio, la radioterapia y las hormonas, cada vez se curan más pacientes en las etapas iniciales, 1, 2 y ahora en la 3”, señaló.

Un nuevo concepto: Aprender a vivir con cáncer

“Un porcentaje de las pacientes que estuvieron en las etapas 1, 2 y 3 van a recaer, la gran mayoría lo hacen en los dos siguientes años al diagnóstico, pero resulta que estas mujeres tienen un panorama muchísimo más halagador de lo que se tenía antes, ya que la perspectiva de vida era de 9 meses;  en este momento con los tratamientos de quimio y hormonas esto se ha prolongado en un promedio de 2.7 años, que sigue pareciendo baja pero sin duda es un gran avance. Un buen porcentaje de pacientes tienen 4, 5 ó 6 años viviendo con la enfermedad y siguen en tratamiento, surge aquí entonces un concepto nuevo, diferente, no son pacientes que estén curadas,  tal vez se les quitó la enfermedad, están en observación, resurge la patología, les volvemos a dar tratamiento, vuelve a quitarse o a lo mejor están en un sólo tratamiento durante mucho tiempo y son pacientes que probablemente no se curen, digamos que están viviendo con cáncer, y ese es un nuevo concepto: cómo aprender a vivir con el cáncer, es decir, me siento bien no tengo molestias, estoy controlado con mis pasillas o con un tratamiento de quimio, qué hago con mi vida. Hoy hay gente funcional trabajando y viviendo de una manera intensa y créame que hasta muchas veces ‘bella’, no estoy de acuerdo con esa imagen de depresión que siempre se da nada más al cáncer, lo digo porque lo he vivido, la gente que tuvo cáncer o que tiene un cáncer controlado tiene un concepto de vida diferente y hasta mejor que la gente que está sana. Valoran la vida de una manera diferente”, expresó el doctor Silva.

Para finalizar, el oncólogo dejó claro que una cosa es aprender teniendo cuidado y vivir con las precauciones necesarias, y otra es vivir no con miedo. Consideró necesario el que las mujeres aprendan a distinguir a dónde ir cuando se tiene un problema que son los centros especializados. Y comunicó, para todas las personas que tienen cáncer, que la situación es verdaderamente diferente a lo que era antes, “ahora contamos con recursos que nos permiten tener una visión diferente, todavía no la óptima, pero sí verdaderamente distinta de lo que teníamos 8 u 10 años”, concluyó.

Acerca Redacción

Equipo de redacción de la red de Mundodehoy.com, LaSalud.mx y Oncologia.mx

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